
Calculadora de Hipotecas y Crédito Hipotecario
Simulá la cuota de tu crédito hipotecario, el total de intereses y compará con el costo de alquilar
| Año | Capital pagado | Intereses pagados | Saldo pendiente |
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Preguntas frecuentes sobre hipotecas
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje base que el banco cobra por el préstamo — es el que se usa para calcular la cuota mensual (TIN ÷ 12). La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye el TIN más comisiones, seguros obligatorios y otros gastos, por lo que es la referencia real para comparar ofertas entre bancos. En nuestra guía completa de hipotecas explicamos cómo usar ambos indicadores a tu favor.
Generalmente necesitás entre el 20% y 30% del valor de la propiedad: un 20% como entrada (el banco financia el 80% restante) y entre un 10% y 15% adicional para cubrir impuestos, escrituración, tasación y seguros. Si aún no tenés esa base, nuestra plantilla de presupuesto personal te ayuda a armar un plan de ahorro mensual, y en la guía de ahorro explicamos cómo acelerar el proceso.
Es el sistema más usado en España y Latinoamérica. Las cuotas son constantes durante todo el préstamo: al principio la mayor parte de cada cuota son intereses y poca amortización de capital. Con los años se invierte: pagás cada vez más capital y menos intereses. El gráfico de nuestra calculadora lo muestra visualmente. Si querés profundizar en cómo los intereses impactan tu patrimonio a largo plazo, visitá nuestra página sobre interés compuesto.
La regla general que usan los bancos es que la cuota no supere el 30-35% de tus ingresos netos mensuales. Por encima de ese umbral, el riesgo de impago sube y la mayoría de entidades rechazarán la solicitud. Para saber cuánto te queda disponible después de tus gastos fijos, podés usar nuestra plantilla de presupuesto personal y aplicar la regla 50/30/20 que explicamos en la guía de finanzas personales.
Depende de tu situación: estabilidad laboral, ahorros disponibles, tasa de interés del mercado y cuánto tiempo pensás quedarte en la propiedad. Nuestra sección “Comprar vs Alquilar + Invertir” (abajo de la calculadora) simula ambos escenarios con números reales. Si elegís la vía inversora, podés explorar opciones como ETFs indexados o acciones para hacer rendir esa diferencia.
Si la tasa de tu hipoteca es baja y podés obtener un rendimiento superior invirtiendo, matemáticamente conviene invertir. Si la tasa es alta o preferís reducir deuda, la amortización anticipada te ahorra intereses futuros — especialmente en los primeros años del préstamo, cuando la proporción de intereses es mayor. Antes de decidir, verificá si tu banco cobra comisión por cancelación anticipada y usá nuestra calculadora de interés compuesto para comparar cuánto generaría ese mismo dinero invertido a largo plazo.
📚 ¿Querés entender todo sobre hipotecas antes de decidir?
Leé la guía completa →Conceptos clave
LTV (Loan to Value): La relación entre el préstamo y el valor de la propiedad. Si el LTV es del 80%, el banco presta esa parte y vos aportás el 20% restante.
Sistema francés
Las cuotas son iguales todo el período. Al inicio pagás mucho interés y poco capital; al final se invierte. Es el sistema más común en España y Latinoamérica.
Gastos adicionales
Además de la entrada, reservá un 10-15% extra para impuestos, escrituración, tasación y seguros obligatorios.
Regla del 35%: Tu cuota hipotecaria no debería superar el 35% de tus ingresos mensuales netos. Es el límite que usan la mayoría de los bancos para aprobar el préstamo.
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